VIVA LA ROJA, CREO.

A principios del XX, William James daba una conferencia Universidad de Stanford. Durante su ponencia titulada “El equivalente moral a la guerra” postulaba que era imprescindible la invención de un sustitutivo pacífico a la guerra. En este, se aunarían todos aquellos valores positivos (valentía, disciplina,..) que se pueden extraer de los conflictos bélicos y que pueden servir para soportar dignamente los sufrimientos que la vida nos depara; potenciándose en una actividad menos nociva y cruel. Años antes, se había inventado el fútbol.

En un Mundial se aúnan todas estas cuestiones. Naciones se congregan en torno a un televisor desgarrándose la voz al compás de canciones patrias y una bandera. Jugadores mano en pecho, dejándose la piel en el césped. A veces sangre, a veces sudor, a veces camillas. Himnos cantados a capela por todo el estadio (impresionante el brasileño en el partido inaugural) te llevan directamente a la trinchera. Hay países que potencian más o menos este sentimiento, y España estaba al margen de esto. Mirábamos a argentinos, brasileños, alemanes con un puntito de admiración/envidia. Que manera de sentir, de atacar, de ganar. Eramos el atleti de los países, con la afición del Getafe.

Pese a todo, la generación golden del tikitaccio, de un tiempo a esta parte, parece que ha logrado ensamblar mediante el triunfo a todos los escépticos de la selección nacional y unirles bajo la bicolor, a pesar de los nacionalismos, del himno lololololo y los disfraces de torero. Pero esto no es así. Creo.

Aquí, el único elemento unificador es la victoria, no el sentimiento de pertenencia y fidelidad a unos colores nacionales. Y es conveniente que vayamos asumiéndolo desde ya, porque España es tradicionalmente un país de clubes, y se ha conformado históricamente como tal porque el combinado nacional era loser, sincarisma y no molaba. Si hemos tenido hasta que copiar aquello de la roja a los chilenos, macho.  Y es que cuando el derrotismo vuelve del pasado, el belicismo sano del fútbol que buscaba James y que venimos cultivando wineo a wineo desde 2008 se convierte en el guerracivilismo cañí de siempre y del que todos somos partícipes.

Ayer contra Holanda se vió todo clarísimo. Los infieles del norte se sirvieron un plato congelado de venganza. Arrollaron a España en la segunda parte y nos endosaron 5 dianas, más que en todo el Mundial anterior. Ayer Holanda nos liquida con 5 nuevos jóvenes random atrás y nosotros con una alineación casi calcada a 2010. Comparaciones odiosas. Se cocía el caldo a fuego lento y legiones de haters salieron de sus cuevas con afilados tuits. Al unísono, toda la casta del perioventajismo deportivo salió al paso: Paco González  dijo alegrarse por todos los detractores de España, que era su noche o nosequé. Otros, que pasara lo que pasara esta selección no se podía criticar. Nunca. Y si criticas eres un traidor a la patria, un paria desagradecido ante la gloria de la generación de oro, un desgraciado miserable,  portugués muriñista. Incluso un ultraderechista (si te metes con Casillas), como dijo Segurola en el documental (?) de TVE del otro día. La batalla estaba servida.

Es en este momento cuando el jater de mi cueva sale y pregunta ¿Es incompatible la admiración y gratitud a un grupo de profesionales que nos han dado todo, con la crítica puntual cuando se produce un descalabro? ¿las rentas producen inviolabilidad, como con El Rey? En mi aportación a la guerra civil de cuñaos sobre el devenir de la roja que se viene, creo que la crítica CONSTRUCTIVA debe legalizarse con esta generación gloriosa. Se tiene que poder criticar al Rey, al Príncipe, al presidente del Gobierno, al de tu comunidad de vecinos y a la roja champion, pese a sus buenas gestiones o hazañas en momentos pretéritos puntuales. No se trata de sacrificar, ni juzgar, ni desterrar a gente. Se trata de valorar, agradecer, homenajear, despedir y construir gloria de nuevo. Punto.

Sin embargo aún no, amics. El periodismo dice que no se puede criticar a determinados dioses del panteón olímpico de la roja. Ese periodismo que cargó contra Camacho, el que crucificó a Luis (dijeron que chocheaba) o el que mató a Del Bosque contra Suiza. Esa mafia desinformativa HOY dice que España es inviolable. Que el estilo es innegociable y que sólo hay una forma de jugar. La otra es “patadón” y sacrilegio en todas sus modalidades. Aunque esto podrá variar, claro. Porque como Chile nos liquide, algunos ya se encargarán de ir afilando el cuchillo.

 

 

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TÍTERES.

Lo primero y antes de nada, si no habéis leído aún ninguna entrada del genial “Diccionario para entender a los humanos” de @Perroantuan, no se a que esperaís. Id y echad una ojeada, va.

Si habéis pinchado en el linkito, vais a dar al hall de entrada de un conjunto de peculiares definiciones que te pueden arreglar una tarde de hastío. Cada post es una mina. El perro define, por ejemplo, el debate como “aquel programa televisivo basado en la confrontación demagógica de puntos de vista irreconciliables para crear tensión dramática, aumentar la audiencia y vender espacio publicitario” o  la opinión como “un prejuicio enmascarado con razonamiento y emperifollado con retórica”. Son tan retop que se me han quedado como coletilla, custodiadas en la recámara de frases guayes prestadas como recurso de defensa ante cualquier cuñao.

La cosa es que se me vienen a la cabeza solas cuando pongo la tele a eso del mediodía y me escupe la pantalla a los ojos sin avisar a unos extraños fulanos, aparentemente sordos, que protagonizan un animado debate mañanero. Me sonaban. Son siempre los mismos, macho. Es como el puto discurso de Juancar antes de los langostinos. Van de la cuatro a la cinco a la seis e incluso me pareció verles un día en mundointeractivo. Tras tirarme todas las mañanas del máster admirando semejante espectáculo he trabajado una pequeña y humilde clasificación. En cualquier “debate” he identificado al menos 5 tipos de sujetos:

  • Tertuliano moderador. No modera ni ná, es un opinante más. Puede ser progre, con o neocon en función del grupo audiovisual que le pague la nómina. Jesús Cintora tiene el brazalete de capitán del gremio.
  • Tertuliano progre. Demagoguea hacia la izquierda. No lleva corbata ya que, como todo el mundo sabe, si no llevas hay más justicia social. Es un tipo normalmente procedente de Público, que es como la Masía de ellos o una cosa así.
  • Tertuliano oportunista/investigador también conocido como “veleta”. Demagoguea hacia la derecha,  pero a veces les atiza y demagoguea a la izquierda y viceversa en función de los periódicos que tenga que vender.
  • Tertuliano “con”. Atiza a la izquierda y a aborrece a los que llevan chándales de colorines. Cuando habla huele a viejuno. A veces hay vino en la mesa y entiendes todo.
  • Miguel Ángel Revilla. Conforma una clasificación en sí debido a la complejidad del personaje. Puede aparecer en cualquier momento, en cualquier cadena, hablando de cualquier cosa y voceando. Suele llevar anchoas de Santoña y demagoguea. Es la demagogia más pura. 99% casi azul.

Nos venden estas permormances como algo sano y limpito. Pero en torno a este inmovilismo del opinador ibérico hay algo raro. Resulta curioso que ninguno de ellos se case con ninguna cadena. Que sean itinerantes, como portadores de algo que no se debe quedar en un sitio sólo. Un mensaje que transmitir, pero no sólo a la audiencia del mediodía,no. Aparecerán también por la noche, o por la tarde si no les has visto. En  otro canal si es menester. Como los pases del cine.

Sus argumentaciones para defender esos prejuicios opinantes que poseen como anillo único ante la noticia parecen dirigidos a llegar al mayor número posible de televidentes. La línea de las ideologías que tifan en ese momento impregna (lógicamente) sus argumentos, claro. Pero quien sabe. Igual los propios partidos…tal.

Esta era una sospecha que dejó de ser tal el otro día, cuando me encontré en twitter con un “robado” TOP. Uno de estos opinadores nómadas se llama Antonio Carmona, banca socialismo y en un descuido hace unos meses confirmó una verdad a voces: Los partidos (en su caso el PSOE) van colocando estratégicamente sus peones por las televisiones, especialmente en aquellas con más audiencia, para que su mensaje llegue al mayor número de ciudadanos. Les utilizan como “avatares” para defender sus tesis. Surrealista el relato de Carmona, explicando que durante el debate de los ERE el propio Griñán le utilizaba mediante el whatsapp como un títere moviendo hilos para que suministrara al público sus mensajes adecuadamente. Lo mejor es que Griñán dijo a posteriori en twitter que no tenía ni su teléfono, inagurando el turno de risorio general. Véanlo. Desde Wanderlei Luxemburgo con el walki en el banquillo del Madrí no se vio cosa igual.

Mención aparte supone Marhuendita, otro tertustar. Marhuendita es un híbrido entre gafapasta festivalero y monaguillo. Al margen de esta compleja mezcla es un ex? pepero que dirige un periódico?: La Razón. Su integrismo defensivo ante cualquier decisión del gobierno, es tal que a veces roza el porno duro. Pero claro, la recompensa es jugosa. Para muestra, esta comparativa de pasta a prensa de una campaña del Ministerio de Sanidad en 2012.

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Estas cosas ligeramente sectarias invaden el espectro televisivo. Sale barato, ocupa parrilla y tiene su público. Debaten, debaten como si no hubiera mañana, enmascarando la verdadera apariencia de mítin fuera de periodo. “Periodistas” afiliados convirtiendo la tele en hemiciclo.

Se levanta la sesión.

GRACIAS. DANKE.

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SE ACABÓ. La maldición alemana, la bestia negra, los Oliver Kahnes, las noches de derrota en el Olímpico, los tacos de Juanito, los goles de saque de centro y en el descuento, Pizarro, Elber, Makaay. La ciudad maldita. No hay ciudad maldita.

Antes de nada turno de agradecimientos. Carletto y Pep. Voy.

Al primero GRACIAS por dar con la tecla. Ha conseguido traer de vuelta al Madrí de las grandes ocasiones. Devolver al equipo la tranquilidad (memorable la rueda de prensa previa) y la competitividad en las noches grandes. Que la defensa se volviera inespugnable y que los de arriba se dieran cuenta de lo buenos jugadores (atletas) que eran. A parte de este trazo grueso general dos cosas claves de trazo más fino también provocadas directamente por la ceja: La transformación de Modric en crack mundial en la medular. Lukita es mi debilidad absoluta. Un geño en cuerpo de Sacovilla Bolsón que atacadefiende como un mediocentro costamarfileño. En segundo lugar la milagrosa recuperación de Di Maria para la causa blanca tras el recuento testicular de Pamplona.

Al segundo DANKE por destruir al Bayern. Al clásico. Al histórico.  Al que cuelga balones, al de los tanques arriba, al del empuje en cada corner. al del sudor, la saliva y los ojos desorbitados. El rey en el norte. Ese Bayern caudillo de Europa que nos ha hecho añicos tantas veces transformado en dócil rondo de entrenamiento con olor a perfume. Un ejercicio de posesión extrema y estéril que desespera a los garantes de la tradición alemana. Y con razón. Ojalá una cámara oculta para ver las caras de Beckenbauer y Rumenigge en el Allianz, sudando germanina.

Y es que hay que desterrar definitivamente la teoría que postulaba la posesión de balón como sinónimo de control de juego per se. Son dos cosas absolutamente diferentes. La excepcionalidad del Barça de Guardiola y la selección es que aunaban esos dos conceptos. Pero no era más que eso, una excepcionalidad. El Madrid ha controlado el juego tiránicamente en los dos partidos con un 30 de posesión y tirando a palos 10 veces más que los bávaros. Dato suficientemente revelador como para firmar la defunción de la teoría del monopolio del cuero como condición sine qua non para someter al rival.

Anoche  los alemanes fuimos nosotros. Ramos se apellidó Effenberg. Dos remates como dos soles. Una espina clavada en un penalti al gallinero que quedó extraida e incrustada en el derrape de sus rodillas en el césped germano. Luego, la énesima contra perfecta y una estúpida amarilla a Alonso, el amargo precio que hay que pagar. No se le puede reprochar nada al Tolosarra. Darle las gracias y suplirle con el sudor de todos. No hay lugar para el lamento.

La segunda parte fue una tortura para el Bayern. Toque, toque y toque dirigido desde el banquillo mientras se miraban los unos a los otros con cara de cera.

– Oye Arjen ¿Y si tiramos y colgamos balones?

– Shh calla Thomas, que está mirando..

Para rematar, Cristiano ejecuta el penúltimo zarpazo de la temporada. Sin calificativos:16 goles en 10 partidos. Otro récord pulverizado. Y van..

12 años después acariciamos la orejona. La década ominosa toca a su fin. El Cholo y su parroquia, la última batalla. A ilusión, esta vez, no nos podrán ganar.

 

LA HERNIA.

PUBLICADO EL 17 – 4 – 2014

Minuto 84. De un lado, La BALA balística, los 100 kilos que ya no pesan, Gareth Blade I, “el barato”.  El Jamaicano pálido, el Puskas de su tiempo, la guillotina culé. Del otro, Bartra, ese Mesala improvisado encajando 3 metros mas allá de la cal a la furia galesa. Ni con esas pudo el chaval, rompiéndose de pura impotencia al final de un esprint perdido de antemano. Control, punterazo y éxtasis. El ciclo que empezó a quebrarse con un cabezazo de Cristiano, firma su defunción con una galopada de la hernia.

Y es que no le pudo salir mejor al de Reggiolo. Carletto aprendió la lección del partido de Liga y la  -_^ se iba levantando de puro placer a medida que pasaban los minutos. 2 lineas de 4 impermeables, dejando las bandas ligeramente expuestas para los estériles centros del barça. Robo y salida, con la pausa necesaria que inyectaba un excelso Isco (no sólo en ataque) para dar salida coherente sumado a la clase de Kareem y el vértigo de Di María y Blade. En defensa, ni un central salía a por un Messi tan apagado que a punto estuvo de no salir en la alineación inicial del videomarcador. Juntos, juntos, el Madrid se comió a su eterno rival durante 3 cuartos de partido, pudiendo sentenciar en varias ocasiones que se fueron al limbo por un exceso de ansiedad. La jugada del 1 – 0 lo explica todo. La contra perfecta. Un clinic de fútbol vertical. El campo volcado hacia el marco de un inseguro Pinto,

Pero no se puede ganar un título sin sufrimiento. El orgullo del Barça hizo que todo lo construido estuviera a punto de desmoronarse. Bartra hizo el remate de su vida a la salida de un córner (si, un corner) que Pepe no acierta a encarar. Empate y miedo. Los únicos momentos de dudas en la parroquia blanca. Hasta que Modric coge el balón se zafa de 2 y golpea a la cepa del poste. Tranquilos, parecía decir el genio croata. Todo llegará.

No hace falta después de la anárquica y pasional párrafada inicial narrar la galopada, el gol y el derrumbamiento. Eso queda ya para la historia. El último coletazo de Neymar lo detuvo Casillas. Porque Casillas y los palos son un todo. El culo catedralicio. Un hombre que nació con un guante en una mano y una barra de poste debajo de la otra.

Anoche asistimos a la culminación de la copa perfecta. Con un solo gol en contra y eliminando en semis al mejor equipo de la temporada. Para mi uno de los hitos del Madrid 2014 de Ancellotti no ha sido derrotar a un barça decadente, sino el parcial de 5 – 0 que le metimos al Atlético del Cholo. Especialmente el primer partido, que deben de videar necesariamente los blancos ante la batalla europea que se nos viene. También asistimos al final de una era. Un odioso lustro de sufrimiento, de toque, de dominio aplastante de los blaugrana. Porque la luz ya se ve. Porque nos quitamos el miedo a base de caballos. Ojalá, la era vertical. Que pase el Bayern y que sea lo que dios quiera.

 

EL ETERNO RETORNO.

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PUBLICADO EL 11 – 4 – 2014

Si buscan algo nuevo, sorprendente y rotundo en lo nuevo de Vetusta, ya se pueden ir por donde han venido. La  Deriva es un compendio de lo que han venido haciendo los  madrileños desde su primer largo de 2008. Un viaje al centro  de la propia banda. Y no por ello es malo, ojo. No soy ni  mucho menos   de los que demoniza a los grupos invariables  que no se reinventan en cada uno de sus nuevos trabajos, eso   se lo dejo a los haters. Digo yo que cuando se consigue algo   que funciona ¿por qué coño se va a cambiar?

Si hay algo que han conseguido Pucho y compañía ha sido crear su propio sello, su exclusividad. Puede que ninguno de sus discos sea redondo, si. Pero su música, su marca inconfundible, ha conseguido ser puntera en el panorama musical ibérico, algo que requiere de un talento especial. Tampoco busquemos letras que entren de primeras. Se necesitan muchas escuchas para encontrar el sentido tras las metáforas aparentemente fáciles e inconexas que se mantienen como monopolio en cada una de sus pistas. Una de las experiencias más fascinantes de su música es descifrar el significado de una canción meses (o años) después de habértela aprendido de memoria mecánicamente. Me ocurrió con Mapas, me ocurrirá de nuevo.

Los dos primeros avances (La Deriva, Golpe Maestro) parecían ponernos ante una manida tesitura de reivindicación y caña frente a la situación socioeconómica actual, algo parecido a lo que hicieron León Benavente y que comenté en una entrada anterior. La fuerza de Golpe Maestro y alguna de sus incendiarias frases “cambiaron paz por deudas, ataron nudos, cuerdas..” “ya pueden correr, ya vuelve la sed” te remueven las entrañas, poniendo de manifiesto su carácter reivindicativo. Sin embargo este amago de giro hacia el “disco protesta” queda en eso, en amago. Y es que el siguiente adelanto, La Deriva “hay esperanza en la Deriva, que el destino no nos tome las medidas” toca la fibra de pasada y levemente. Mucho más light. Lo que está claro es que ambas entran de primeras, constituyendo el típico bucle que no para de sonar en tu cabeza en toda una tarde.

Llegamos a la kafkiana Una mosca en tu pared que nos arrastra a una hipotética metamorfosis. Como Gregor Samsa, ese insecto que se despierta en una habitación cualquiera, observando desde fuera desde su nueva forma “Y justo allí dormías tú, me susurraste que al despertar siguiera ahí para escucharlo todo sin confesarte el modo de ser testigo en tu festín”. Cambia el tercio, tiene matices, pero no termina de coger el vuelo que parece poder llegar a tomar en los primeros compases.

Llegamos al cuerpo del disco y después de la notable Fuego “Pero quien quiere taparse si aún no conoce el frio” sobre este mundo que impone lo innecesario, superficial y el fuego interior que reivindica nuestra voluntad; nos aparecen un cuarteto de temas que constituyen la base central de La Deriva. Grietas y Fiesta Mayor bajan un poco el nivel de lo escuchado hasta ese momento (necesitarán, probablemente, mas escuchas). Algo que no ocurre con ¡Alto! y Pirómanos, dos bombas. De esta última me quedo con el estribillo que se convertirá a buen seguro en himno que dará todo su jugo en los directos “En el mismo renglón, gozo y dolor pueden gritar”.

El tándem Salas de Espera y Cuarteles de Invierno me parece el culmen del disco. La espera, el “Festival de la paciencia” con un arranque angustioso de Pucho rompe en temazo en la primera, mientras que la segunda me parece sencillamente la mejor canción del disco. “Un desorden milimétrico me acerca hasta el lugar, llevo a cabo mi propósito de ser cuchillo y presa a la par”. Giros potentes. Puro Vetusta.

El final es ciertamente desconcertante. Tour de Francia es una metáfora estival extrañisima entre la ronda gala y  unas idílicas, cortas y a la vez anodinas vacaciones veraniegas “En la playa y con honores enterramos los relojes, funeral por el despertador”. La siesta y el Tour. Un clásico. Cierra el disco Una Sonata Fantasma que con un inicio en el subsuelo toma un marcado in crescendo que busca alcanzar el éxtasis de Los días raros, sin conseguirlo.

En resumen, gran disco para los vetusteros que iremos descubriendo miles de matices más a medida que multipliquemos exponencialmente las reproducciones. Los haters, por suerte, no dirán lo mismo.

 

EL FANTASMA.

PUBLICADO EL 24 – 3 – 2014

Minuto de silencio por Suárez y el ambiente rememora ya el pasado. Mal rollo.

Pitido inicial, Messi recibe, se gira a placer y telegrafía a Iniesta, huérfano de marca. Un dibujo. Un recuerdo. La aparición fantasmagórica de Messi en la posición de mediapunta, haciendo y deshaciendo había traído inesperadamente a mis retinas un deja vu de hace unos años, que mi eficaz memoria selectiva había desterrado totalmente. Por un momento vi hasta a Lass corriendo detrás de él. Un Escalofrio. No era posible, otra vez

Martino puede ser un entrenador de andar por casa en zapatillas, pero tiene encima del retrete la biblia del tititakaccio y le han contado al calor de la hoguera aquella historia del líder exiliado en Baviera en aquella tarde del 2 de mayo en el Bernabéu. La posición del argentino destrozaba el 4-3-3 blanco, que sin un Kedhira que llene de napalm el mediocentro, con Xabi algo lento y un Di María anárquico en sus carreras, se presenta algo blandito en choques de élite. Y es que esto que parecía probable, Ancelotti no lo contempló como opción. Inaudito en el de la ceja, que parecía haber desterrado definitivamente el coladero defensivo que era el Real de principio de temporada. Sólo hizo falta que la pulga se atrasara y empezara a rebanar desde la medular trazos asesinos que desgarran el telón de acero de Pepe y Ramos para descubrir el coladero de Marcelo y Carvajal (la baja de ese que llaman “cono” al final igual es importante, eh.)

El partido podría haber acabado con un mano a mano de Messi ante López, pero no. Y es que para respiro del espectador en el desconcierto general blanco tomaron el mando dos actores secundarios. Los únicos que se salvan de la quema. Di María y Benzema.

El primero le tomo prestado a su compatriota la daga un rato y se lió a apuñalar el mediocampo y la defensa culé a base de zigzagueos. Benzema entiende como pocos el fútbol del argentino y rápidamente formó con él un tándem que pudo ser devastador para el Barça si el galo hubiera concretado las 4 clamorosas que tuvo, y no sólo la mitad. El partido volcado hacia el área de Valdés y 2-1 en ná. Cuando se dispone la sentencia, Piqué salva bajo palos la última de Karim. Las miserias defensivas del Barça salían a relucir, pero los blancos habían pinchado con el rejón de muerte. Y ahí empieza a acabarse todo. Porque Leo vuelve a empuñar y empata al filo del descanso.

El volumen de cervezas y el gordo de delante del bar solo me dejaron ver tres cosillas de la segunda. O eso creo. Me resulta absolutamente imposible analizar esta parte de manera concisa porque no estuve. En un juicio aportaría las cervezas y una estampa de Undiano como prueba de atenuantes. Y es que esa figura pusilánime de amarillo hipnotiza y deprime a la vez. Ha mutado de opositor a gran árbitro a colegiado del montón tirando a lo bajo. Es difícil encontrar un árbitro actualmente que imponga tan poco, tan inseguro de sus propias decisiones y tan poco dueño del partido. No me gustaría encontrarme esa pálida cara en un cirujano antes de la anestesia.

Entre 2 botellines y el hueco de un sobaco vi que 3 penales 3 y una roja. No me voy a inventar cosas que no ví (o mi memoria ha formateado, cómo saberlo) asi que enchufo el telegráfo, si os parece: CR que se hallaba desaparecido entre gomina cae por contacto fuera de la línea de área. Gol. Messi, otra vez, destroza con un pase a la zaga merengue. Ramos, aunque se hubiera quedado en casa, mirando de lejos al de los 100 kilos, cometería falta. Estéticamente todo lo que hace Ramos parece falta. Hasta acariciar a un niño. El Madrid con 10 y las mocitas ni alegres, ni risueñas. Lo sentencia Iniesta, que se zafa de Carvajal pero no de Alonso que le echa al suelo. La aparición ejecuta su hat – trick sin vomitarse y 3-4. FIN.

Escribo 20 tuits, que borro a continuación, pago las birras y me voy a casa. Cabizbajo y rajando de todo. Como cualquier madridista que ha resucitado a sus fantasmas.

 

SOBRE (ALGUNAS) CARGAS SUICIDA.

PUBLICADO EL 4 – 3 – 2014

A raíz del todo el lío Ucraniano (ucranio suena a tabla periódica) de los últimos días y fundamentalmente tras la enésima aparición en escena de la realidad panrusa en el laberinto de Crimea, se ha desempolvado un célebre episodio histórico de esos que le molan a la peña. Procede del conflicto que estalló entre los propios rusos y una coalición británico-turco-francesa hace ya siglo y pico. La cosa es que toda esta gente se empezó a atizar en la península del Mar Negro en 1853 por motivos más etéreos que reales. Básicamente se temía el expansionismo del zar Nicolás I a costa de los otomanos. El quid de la cuestión es que en su seno recoge varias operaciones militares dignas de sketch televisivo, pero con una que sobresale por méritos propios entre todas ellas. Hablamos de la carga de la Brigada Ligera de Lord Cardigan contra las tropas rusas en Balaclava. Una operación suicida de la caballería inglesa a sable limpio contra artillería posicionada rusa a lo largo de un valle y que acabó en caldereta guiri con crin de caballo.

Sin embargo tal despropósito estratégico no es un hecho aislado. De hecho sería acompañado en breve con alguna que otra operación militar de resultado aún más nefasto. Y es que en la Guerra de Secesión norteamericana, unos años después de Crimea, tuvieron lugar al menos dos operaciones militares tan desastrosas que dejan a la carga de la brigada ligera casi acomplejada en el amplio depósito de desastres bélicos.

El otro día salí a runear escuchando un podcast del año de la pera, “La rosa de los Vientos” del difunto J.A Cebrián sobre la decisiva batalla de Gettysburg. En la narración se mencionaba la “carga de Pickett” masiva carga frontal de la infantería de George Pickett, general sudista del ejército que comandaba el mítico Lee. Buceando algo más en el tema se nos relata como unos 14.000 soldados confederados avanzaron en una carga suicida a través de los expuestos campos pensilvanos, el 3 de julio de 1863 a lo largo de unos 1300 metros, siendo masacrados a placer por las posicionadas tropas del ejército del Potomac (nombre que recibía el ejército unionista del frente oriental) que encontraban fáciles blancos en campo abierto. Las bajas fueron de más del 50% como era de prever y fue el principio del fin de los confederados que tras este revés no pudieron reponer sus tropas, abandonando la batalla y dejando la guerra vista para sentencia. Esta acción sería mitificada por la caverna patriótica americana en algunas películas. Entre ellas Gettysburg (1993) de R.F.Maxwell, un ameno y ágil filme de 4 horillas de ná, que relata los dimes y diretes entre los ejércitos contendientes. La verdad es que verla del tirón puede convalidar como IRONMAN de sofá, pero tiene geniales escenas de batalla y rigor histórico, que no es poco viendo lo que hay por ahi. Aquí os dejo un tramo el el que se representa la carga de Pickett sacada de la la peli y recortada en unos minutejos por si andáis mal de tiempo. Gracias a youtube por tanto.

El caso es que estas tropas, como americanas de pro, tenían un grito de guerra comercial que las espoleaba hacia delante en la suicida carga y dotaba de mayor empaque a las películas que se rodarían después. “¡¡Fredericksburg, Fredericksburg!!” gritaban, en referencia a un combate anterior ganado por los sureños. Y es que claro, no sólo los confederados cometieron errores de bulto.

Fredericksburg, Virginia. 13 de diciembre 1862. Situación inversa, tropas del sur bien pertrechadas y posicionadas. Varias situadas en uno de los flancos en una posición de privilegio, un alto formado por un canal y una pared de piedra, que fue denominada “Marye´s Heights”. Si este era el mejor sitio para intentar romper el frente que baje Grant y lo vea. Aun así, los unionistas al mando de Burnside lanzaron la ofensiva en ese preciso punto en sucesivas cargas que eran repelidas una y otra vez por las defensas. Una vez cayó el sol, los ataques cesaron. El resultado de la batalla para los unionistas fue desolador, unas 12.000 bajas, muchas de las cuales se produjeron a los pies de Marye ´s Heights, en una de las mayores carnicerias de toda la guerra.

Y es que la historia militar está plagada de decisiones absurdas. La carga de la Brigada Ligera no es la peor ni la única. Ya miramos otro día Trafalgar o Annual, si tal. Que me duele la cabeza.