GRACIAS. DANKE.

ramos 2

 

SE ACABÓ. La maldición alemana, la bestia negra, los Oliver Kahnes, las noches de derrota en el Olímpico, los tacos de Juanito, los goles de saque de centro y en el descuento, Pizarro, Elber, Makaay. La ciudad maldita. No hay ciudad maldita.

Antes de nada turno de agradecimientos. Carletto y Pep. Voy.

Al primero GRACIAS por dar con la tecla. Ha conseguido traer de vuelta al Madrí de las grandes ocasiones. Devolver al equipo la tranquilidad (memorable la rueda de prensa previa) y la competitividad en las noches grandes. Que la defensa se volviera inespugnable y que los de arriba se dieran cuenta de lo buenos jugadores (atletas) que eran. A parte de este trazo grueso general dos cosas claves de trazo más fino también provocadas directamente por la ceja: La transformación de Modric en crack mundial en la medular. Lukita es mi debilidad absoluta. Un geño en cuerpo de Sacovilla Bolsón que atacadefiende como un mediocentro costamarfileño. En segundo lugar la milagrosa recuperación de Di Maria para la causa blanca tras el recuento testicular de Pamplona.

Al segundo DANKE por destruir al Bayern. Al clásico. Al histórico.  Al que cuelga balones, al de los tanques arriba, al del empuje en cada corner. al del sudor, la saliva y los ojos desorbitados. El rey en el norte. Ese Bayern caudillo de Europa que nos ha hecho añicos tantas veces transformado en dócil rondo de entrenamiento con olor a perfume. Un ejercicio de posesión extrema y estéril que desespera a los garantes de la tradición alemana. Y con razón. Ojalá una cámara oculta para ver las caras de Beckenbauer y Rumenigge en el Allianz, sudando germanina.

Y es que hay que desterrar definitivamente la teoría que postulaba la posesión de balón como sinónimo de control de juego per se. Son dos cosas absolutamente diferentes. La excepcionalidad del Barça de Guardiola y la selección es que aunaban esos dos conceptos. Pero no era más que eso, una excepcionalidad. El Madrid ha controlado el juego tiránicamente en los dos partidos con un 30 de posesión y tirando a palos 10 veces más que los bávaros. Dato suficientemente revelador como para firmar la defunción de la teoría del monopolio del cuero como condición sine qua non para someter al rival.

Anoche  los alemanes fuimos nosotros. Ramos se apellidó Effenberg. Dos remates como dos soles. Una espina clavada en un penalti al gallinero que quedó extraida e incrustada en el derrape de sus rodillas en el césped germano. Luego, la énesima contra perfecta y una estúpida amarilla a Alonso, el amargo precio que hay que pagar. No se le puede reprochar nada al Tolosarra. Darle las gracias y suplirle con el sudor de todos. No hay lugar para el lamento.

La segunda parte fue una tortura para el Bayern. Toque, toque y toque dirigido desde el banquillo mientras se miraban los unos a los otros con cara de cera.

– Oye Arjen ¿Y si tiramos y colgamos balones?

– Shh calla Thomas, que está mirando..

Para rematar, Cristiano ejecuta el penúltimo zarpazo de la temporada. Sin calificativos:16 goles en 10 partidos. Otro récord pulverizado. Y van..

12 años después acariciamos la orejona. La década ominosa toca a su fin. El Cholo y su parroquia, la última batalla. A ilusión, esta vez, no nos podrán ganar.

 

Anuncios

LA HERNIA.

PUBLICADO EL 17 – 4 – 2014

Minuto 84. De un lado, La BALA balística, los 100 kilos que ya no pesan, Gareth Blade I, “el barato”.  El Jamaicano pálido, el Puskas de su tiempo, la guillotina culé. Del otro, Bartra, ese Mesala improvisado encajando 3 metros mas allá de la cal a la furia galesa. Ni con esas pudo el chaval, rompiéndose de pura impotencia al final de un esprint perdido de antemano. Control, punterazo y éxtasis. El ciclo que empezó a quebrarse con un cabezazo de Cristiano, firma su defunción con una galopada de la hernia.

Y es que no le pudo salir mejor al de Reggiolo. Carletto aprendió la lección del partido de Liga y la  -_^ se iba levantando de puro placer a medida que pasaban los minutos. 2 lineas de 4 impermeables, dejando las bandas ligeramente expuestas para los estériles centros del barça. Robo y salida, con la pausa necesaria que inyectaba un excelso Isco (no sólo en ataque) para dar salida coherente sumado a la clase de Kareem y el vértigo de Di María y Blade. En defensa, ni un central salía a por un Messi tan apagado que a punto estuvo de no salir en la alineación inicial del videomarcador. Juntos, juntos, el Madrid se comió a su eterno rival durante 3 cuartos de partido, pudiendo sentenciar en varias ocasiones que se fueron al limbo por un exceso de ansiedad. La jugada del 1 – 0 lo explica todo. La contra perfecta. Un clinic de fútbol vertical. El campo volcado hacia el marco de un inseguro Pinto,

Pero no se puede ganar un título sin sufrimiento. El orgullo del Barça hizo que todo lo construido estuviera a punto de desmoronarse. Bartra hizo el remate de su vida a la salida de un córner (si, un corner) que Pepe no acierta a encarar. Empate y miedo. Los únicos momentos de dudas en la parroquia blanca. Hasta que Modric coge el balón se zafa de 2 y golpea a la cepa del poste. Tranquilos, parecía decir el genio croata. Todo llegará.

No hace falta después de la anárquica y pasional párrafada inicial narrar la galopada, el gol y el derrumbamiento. Eso queda ya para la historia. El último coletazo de Neymar lo detuvo Casillas. Porque Casillas y los palos son un todo. El culo catedralicio. Un hombre que nació con un guante en una mano y una barra de poste debajo de la otra.

Anoche asistimos a la culminación de la copa perfecta. Con un solo gol en contra y eliminando en semis al mejor equipo de la temporada. Para mi uno de los hitos del Madrid 2014 de Ancellotti no ha sido derrotar a un barça decadente, sino el parcial de 5 – 0 que le metimos al Atlético del Cholo. Especialmente el primer partido, que deben de videar necesariamente los blancos ante la batalla europea que se nos viene. También asistimos al final de una era. Un odioso lustro de sufrimiento, de toque, de dominio aplastante de los blaugrana. Porque la luz ya se ve. Porque nos quitamos el miedo a base de caballos. Ojalá, la era vertical. Que pase el Bayern y que sea lo que dios quiera.

 

EL ETERNO RETORNO.

deriva

PUBLICADO EL 11 – 4 – 2014

Si buscan algo nuevo, sorprendente y rotundo en lo nuevo de Vetusta, ya se pueden ir por donde han venido. La  Deriva es un compendio de lo que han venido haciendo los  madrileños desde su primer largo de 2008. Un viaje al centro  de la propia banda. Y no por ello es malo, ojo. No soy ni  mucho menos   de los que demoniza a los grupos invariables  que no se reinventan en cada uno de sus nuevos trabajos, eso   se lo dejo a los haters. Digo yo que cuando se consigue algo   que funciona ¿por qué coño se va a cambiar?

Si hay algo que han conseguido Pucho y compañía ha sido crear su propio sello, su exclusividad. Puede que ninguno de sus discos sea redondo, si. Pero su música, su marca inconfundible, ha conseguido ser puntera en el panorama musical ibérico, algo que requiere de un talento especial. Tampoco busquemos letras que entren de primeras. Se necesitan muchas escuchas para encontrar el sentido tras las metáforas aparentemente fáciles e inconexas que se mantienen como monopolio en cada una de sus pistas. Una de las experiencias más fascinantes de su música es descifrar el significado de una canción meses (o años) después de habértela aprendido de memoria mecánicamente. Me ocurrió con Mapas, me ocurrirá de nuevo.

Los dos primeros avances (La Deriva, Golpe Maestro) parecían ponernos ante una manida tesitura de reivindicación y caña frente a la situación socioeconómica actual, algo parecido a lo que hicieron León Benavente y que comenté en una entrada anterior. La fuerza de Golpe Maestro y alguna de sus incendiarias frases “cambiaron paz por deudas, ataron nudos, cuerdas..” “ya pueden correr, ya vuelve la sed” te remueven las entrañas, poniendo de manifiesto su carácter reivindicativo. Sin embargo este amago de giro hacia el “disco protesta” queda en eso, en amago. Y es que el siguiente adelanto, La Deriva “hay esperanza en la Deriva, que el destino no nos tome las medidas” toca la fibra de pasada y levemente. Mucho más light. Lo que está claro es que ambas entran de primeras, constituyendo el típico bucle que no para de sonar en tu cabeza en toda una tarde.

Llegamos a la kafkiana Una mosca en tu pared que nos arrastra a una hipotética metamorfosis. Como Gregor Samsa, ese insecto que se despierta en una habitación cualquiera, observando desde fuera desde su nueva forma “Y justo allí dormías tú, me susurraste que al despertar siguiera ahí para escucharlo todo sin confesarte el modo de ser testigo en tu festín”. Cambia el tercio, tiene matices, pero no termina de coger el vuelo que parece poder llegar a tomar en los primeros compases.

Llegamos al cuerpo del disco y después de la notable Fuego “Pero quien quiere taparse si aún no conoce el frio” sobre este mundo que impone lo innecesario, superficial y el fuego interior que reivindica nuestra voluntad; nos aparecen un cuarteto de temas que constituyen la base central de La Deriva. Grietas y Fiesta Mayor bajan un poco el nivel de lo escuchado hasta ese momento (necesitarán, probablemente, mas escuchas). Algo que no ocurre con ¡Alto! y Pirómanos, dos bombas. De esta última me quedo con el estribillo que se convertirá a buen seguro en himno que dará todo su jugo en los directos “En el mismo renglón, gozo y dolor pueden gritar”.

El tándem Salas de Espera y Cuarteles de Invierno me parece el culmen del disco. La espera, el “Festival de la paciencia” con un arranque angustioso de Pucho rompe en temazo en la primera, mientras que la segunda me parece sencillamente la mejor canción del disco. “Un desorden milimétrico me acerca hasta el lugar, llevo a cabo mi propósito de ser cuchillo y presa a la par”. Giros potentes. Puro Vetusta.

El final es ciertamente desconcertante. Tour de Francia es una metáfora estival extrañisima entre la ronda gala y  unas idílicas, cortas y a la vez anodinas vacaciones veraniegas “En la playa y con honores enterramos los relojes, funeral por el despertador”. La siesta y el Tour. Un clásico. Cierra el disco Una Sonata Fantasma que con un inicio en el subsuelo toma un marcado in crescendo que busca alcanzar el éxtasis de Los días raros, sin conseguirlo.

En resumen, gran disco para los vetusteros que iremos descubriendo miles de matices más a medida que multipliquemos exponencialmente las reproducciones. Los haters, por suerte, no dirán lo mismo.

 

EL FANTASMA.

PUBLICADO EL 24 – 3 – 2014

Minuto de silencio por Suárez y el ambiente rememora ya el pasado. Mal rollo.

Pitido inicial, Messi recibe, se gira a placer y telegrafía a Iniesta, huérfano de marca. Un dibujo. Un recuerdo. La aparición fantasmagórica de Messi en la posición de mediapunta, haciendo y deshaciendo había traído inesperadamente a mis retinas un deja vu de hace unos años, que mi eficaz memoria selectiva había desterrado totalmente. Por un momento vi hasta a Lass corriendo detrás de él. Un Escalofrio. No era posible, otra vez

Martino puede ser un entrenador de andar por casa en zapatillas, pero tiene encima del retrete la biblia del tititakaccio y le han contado al calor de la hoguera aquella historia del líder exiliado en Baviera en aquella tarde del 2 de mayo en el Bernabéu. La posición del argentino destrozaba el 4-3-3 blanco, que sin un Kedhira que llene de napalm el mediocentro, con Xabi algo lento y un Di María anárquico en sus carreras, se presenta algo blandito en choques de élite. Y es que esto que parecía probable, Ancelotti no lo contempló como opción. Inaudito en el de la ceja, que parecía haber desterrado definitivamente el coladero defensivo que era el Real de principio de temporada. Sólo hizo falta que la pulga se atrasara y empezara a rebanar desde la medular trazos asesinos que desgarran el telón de acero de Pepe y Ramos para descubrir el coladero de Marcelo y Carvajal (la baja de ese que llaman “cono” al final igual es importante, eh.)

El partido podría haber acabado con un mano a mano de Messi ante López, pero no. Y es que para respiro del espectador en el desconcierto general blanco tomaron el mando dos actores secundarios. Los únicos que se salvan de la quema. Di María y Benzema.

El primero le tomo prestado a su compatriota la daga un rato y se lió a apuñalar el mediocampo y la defensa culé a base de zigzagueos. Benzema entiende como pocos el fútbol del argentino y rápidamente formó con él un tándem que pudo ser devastador para el Barça si el galo hubiera concretado las 4 clamorosas que tuvo, y no sólo la mitad. El partido volcado hacia el área de Valdés y 2-1 en ná. Cuando se dispone la sentencia, Piqué salva bajo palos la última de Karim. Las miserias defensivas del Barça salían a relucir, pero los blancos habían pinchado con el rejón de muerte. Y ahí empieza a acabarse todo. Porque Leo vuelve a empuñar y empata al filo del descanso.

El volumen de cervezas y el gordo de delante del bar solo me dejaron ver tres cosillas de la segunda. O eso creo. Me resulta absolutamente imposible analizar esta parte de manera concisa porque no estuve. En un juicio aportaría las cervezas y una estampa de Undiano como prueba de atenuantes. Y es que esa figura pusilánime de amarillo hipnotiza y deprime a la vez. Ha mutado de opositor a gran árbitro a colegiado del montón tirando a lo bajo. Es difícil encontrar un árbitro actualmente que imponga tan poco, tan inseguro de sus propias decisiones y tan poco dueño del partido. No me gustaría encontrarme esa pálida cara en un cirujano antes de la anestesia.

Entre 2 botellines y el hueco de un sobaco vi que 3 penales 3 y una roja. No me voy a inventar cosas que no ví (o mi memoria ha formateado, cómo saberlo) asi que enchufo el telegráfo, si os parece: CR que se hallaba desaparecido entre gomina cae por contacto fuera de la línea de área. Gol. Messi, otra vez, destroza con un pase a la zaga merengue. Ramos, aunque se hubiera quedado en casa, mirando de lejos al de los 100 kilos, cometería falta. Estéticamente todo lo que hace Ramos parece falta. Hasta acariciar a un niño. El Madrid con 10 y las mocitas ni alegres, ni risueñas. Lo sentencia Iniesta, que se zafa de Carvajal pero no de Alonso que le echa al suelo. La aparición ejecuta su hat – trick sin vomitarse y 3-4. FIN.

Escribo 20 tuits, que borro a continuación, pago las birras y me voy a casa. Cabizbajo y rajando de todo. Como cualquier madridista que ha resucitado a sus fantasmas.

 

SOBRE (ALGUNAS) CARGAS SUICIDA.

PUBLICADO EL 4 – 3 – 2014

A raíz del todo el lío Ucraniano (ucranio suena a tabla periódica) de los últimos días y fundamentalmente tras la enésima aparición en escena de la realidad panrusa en el laberinto de Crimea, se ha desempolvado un célebre episodio histórico de esos que le molan a la peña. Procede del conflicto que estalló entre los propios rusos y una coalición británico-turco-francesa hace ya siglo y pico. La cosa es que toda esta gente se empezó a atizar en la península del Mar Negro en 1853 por motivos más etéreos que reales. Básicamente se temía el expansionismo del zar Nicolás I a costa de los otomanos. El quid de la cuestión es que en su seno recoge varias operaciones militares dignas de sketch televisivo, pero con una que sobresale por méritos propios entre todas ellas. Hablamos de la carga de la Brigada Ligera de Lord Cardigan contra las tropas rusas en Balaclava. Una operación suicida de la caballería inglesa a sable limpio contra artillería posicionada rusa a lo largo de un valle y que acabó en caldereta guiri con crin de caballo.

Sin embargo tal despropósito estratégico no es un hecho aislado. De hecho sería acompañado en breve con alguna que otra operación militar de resultado aún más nefasto. Y es que en la Guerra de Secesión norteamericana, unos años después de Crimea, tuvieron lugar al menos dos operaciones militares tan desastrosas que dejan a la carga de la brigada ligera casi acomplejada en el amplio depósito de desastres bélicos.

El otro día salí a runear escuchando un podcast del año de la pera, “La rosa de los Vientos” del difunto J.A Cebrián sobre la decisiva batalla de Gettysburg. En la narración se mencionaba la “carga de Pickett” masiva carga frontal de la infantería de George Pickett, general sudista del ejército que comandaba el mítico Lee. Buceando algo más en el tema se nos relata como unos 14.000 soldados confederados avanzaron en una carga suicida a través de los expuestos campos pensilvanos, el 3 de julio de 1863 a lo largo de unos 1300 metros, siendo masacrados a placer por las posicionadas tropas del ejército del Potomac (nombre que recibía el ejército unionista del frente oriental) que encontraban fáciles blancos en campo abierto. Las bajas fueron de más del 50% como era de prever y fue el principio del fin de los confederados que tras este revés no pudieron reponer sus tropas, abandonando la batalla y dejando la guerra vista para sentencia. Esta acción sería mitificada por la caverna patriótica americana en algunas películas. Entre ellas Gettysburg (1993) de R.F.Maxwell, un ameno y ágil filme de 4 horillas de ná, que relata los dimes y diretes entre los ejércitos contendientes. La verdad es que verla del tirón puede convalidar como IRONMAN de sofá, pero tiene geniales escenas de batalla y rigor histórico, que no es poco viendo lo que hay por ahi. Aquí os dejo un tramo el el que se representa la carga de Pickett sacada de la la peli y recortada en unos minutejos por si andáis mal de tiempo. Gracias a youtube por tanto.

El caso es que estas tropas, como americanas de pro, tenían un grito de guerra comercial que las espoleaba hacia delante en la suicida carga y dotaba de mayor empaque a las películas que se rodarían después. “¡¡Fredericksburg, Fredericksburg!!” gritaban, en referencia a un combate anterior ganado por los sureños. Y es que claro, no sólo los confederados cometieron errores de bulto.

Fredericksburg, Virginia. 13 de diciembre 1862. Situación inversa, tropas del sur bien pertrechadas y posicionadas. Varias situadas en uno de los flancos en una posición de privilegio, un alto formado por un canal y una pared de piedra, que fue denominada “Marye´s Heights”. Si este era el mejor sitio para intentar romper el frente que baje Grant y lo vea. Aun así, los unionistas al mando de Burnside lanzaron la ofensiva en ese preciso punto en sucesivas cargas que eran repelidas una y otra vez por las defensas. Una vez cayó el sol, los ataques cesaron. El resultado de la batalla para los unionistas fue desolador, unas 12.000 bajas, muchas de las cuales se produjeron a los pies de Marye ´s Heights, en una de las mayores carnicerias de toda la guerra.

Y es que la historia militar está plagada de decisiones absurdas. La carga de la Brigada Ligera no es la peor ni la única. Ya miramos otro día Trafalgar o Annual, si tal. Que me duele la cabeza.

23 – FAKE

PUBLICADO EL 25-2-2014

Wells y Kubrick.  Estos son algunos de los TT que se ubicaban en los puestos más altos de twitter tras la emisión del incendiario “Operación Palace” que impactó frontalmente en la sobrecena dominical española. El primero abrió el camino con su genial locución radiofónica de “La guerra de los mundos”, la ficticia invasión extraterrestre que puso patas arriba Nueva Jersey en 1938 . El segundo, se prestó (como Garci) a interpretar al director de la escenificación de la falsa llegada del hombre a la luna en el documental estadounidense “Operación Luna”, inspiración directa del documental que nos ocupa.

¿Que comparten el 23 F y la llegada a la Luna? Nada en absoluto. Pero son acontecimientos que generan toneladas de teorías conspiranoicas “ikerjimenistas”. Los hilos sueltos que quedan en ambos tienen una longitud suficiente para permitir al intrépido periodista tirar hasta donde su imaginario quiera. No se han cortado y eso crea escepticismo, y el escepticismo puede producir ficción. Una ficción puede ser disparatada o creíble, y para que funcionase su experimento Évole y su equipo se decantaron por la segunda opción, dando una vuelta más en la utilización de la “caja tonta” como mecanismo de sobrexcitación. Y es que a mi, “Operación Palace” me ha parecido un magnífico producto televisivo. Ahí se debe quedar, sin más vueltas de hoja. Un producto televisivo que funcionó. Punto.

Funcionó porque de entrada es bastante verosímil. Y si es creíble es que se fundamenta en algo que flota en el imaginario colectivo. Si a esto sumamos que aún a día de hoy no se pueden consultar los documentos del sumario sobre el golpe y que varias personalidades se prestaron a intervenir en la farsa, tenemos la ensalada aliñada. Sólo hacía falta remover.

Algo no nos creemos o no nos queremos creer en lo que nos han venido contando, ya que solo bastaron 10 minutos de emisión para que el “bah,si eso yo ya lo sabía..”fuera vomitado por las gargantas de miles de españolitos desde su sofá. O desde su smartphone, como la incombustible tuitstar Bea Talegón, que incluso lo había leído en un libro. Pero seamos sinceros, nos lo tragamos porque estas cosas nos ponen. Esa reunión que abre el documental, el giro cómico hacia el montaje de Garci (hilarante), pasando por la teoría de la tozudez de Carrillo al no agacharse. El morbo iba in cresciendo hasta el estallido final. La verdad generó espumarajos en muchas bocas:“es una puta vergüenza”, decían algunos. Lo cierto es que sólo habían trascurrido unos minutos desde que esa misma boca estaba abierta de espasmo contemplando unos hechos que creía a pies juntillas. El periodista catalán había ganado, abriendo seguidamente y como colofón un monólogo explicando el montaje con una media sonrisa. Lo que faltaba en la mesa para servir el debate.

Dicen, que tras esto Évole ha perdido credibilidad. Yo creo que ni un ápice, ya que se trata de un experimento, una mentira premeditada y concebida como producto final intencionado. Totalmente ajena a la marca “Salvados” que goza de una salud periodística al alcance de muy pocos. Pero oye, allá cada uno. Enric González escribe hoy en Jot Down sobre el tema, así que me ahorro darle una vuelta más.

Por último no me resisto a resaltar la factura del rodaje, y es que eso es otro cantar. El equipo de Jordi es el mejor a día de hoy sin discusiones. Cada plano, cada diálogo, cada empalme de tomas son cátedra televisiva. Amén de la habilidad del catalán para enganchar a gente de tanto peso en sus proyectos. A nadie le gusta que le engañen, pero cuando lo hacen con tal maestría solo queda quitarse el tricornio.

 

SALTARSE EL GUIÓN.

PUBLICADO EL 22 – 2 -2014

Resulta que no, que no mola la Historia. Los informes remiten un resultado catastrófico respecto al interés que despierta esta materia en las aulas. Mientras en el panorama científico se discutía el método, en el panorama educativo se discute la trasposición didáctica de contenidos, el alma máter del asunto. Se aboga por desmontar el andamiaje tradicional heredado de la historia positivista de grandes hechos y personajes para construir un nuevo producto didáctico mucho más genérico, pasado por batidora y que preste atención a los cambios o permanencias más estructurales. Dicen, que con esta nueva metodología se atrae mucho más al alumno que no tiene que aprenderse tantas fechas y hechos (olvidables y defenestrados por definición), sino que podrá bastarse con una visión general de la situación histórica de cada periodo (que como todo el mundo sabe, permanece eternamente). Repiten como loros que hay que acercar mediante esto los contenidos epistemológicos de la ciencia hacia una realidad más tangible para el receptor. Y que sí, que así si se consigue activar los mecanismos de atención y mediante ellos alcanzar el conocimiento histórico duradero. Fácil ¿no? Pues les voy a contar una cosa.

Recuerdo un día, tercer curso de la ESO, cuando un profesor se saltó el guión. Éramos chavales de 16-17 años, con las primeras cicatrices de las cuchillas de afeitar. Nos amoldábamos al paradigma de la edad: buscábamos a la mínima un elemento de evasión cuando el temario giraba peligrosamente hacia el tedio. Estábamos con una espesa unidad de Geografía política y la atención se diluía como un azucarillo. No recuerdo la razón directa, pero en ese momento cogiendo una salida equivocada en la rotonda, el insensato docente se marchó hacia el terrible mundo de los hechos y las batallitas. Cogió una tiza y dibujo el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial en los inicios de la Operación Barbarroja, flechas azules, avance nazi; flechas rojas, retroceso soviético. La famosa política de tierra quemada, “un mecanismo eficaz cuando el vasto territorio es tu mejor general”, dijo.

El rumbo de la clase cambió. Fascina que de repente alguien se fume la secuencia establecida. Es como una especie de empatía adolescente, una edad en la que saltarse cualquier tipo de norma consensuada desde estancias superiores es tremendamente atractivo. Que nos hablara de “rusos”, nazis y guerras, cuando debería de haberse limitado a explicarnos latifundios, barbechos y rotaciones trienales, nos ponía. Acostumbrado a escuchar un contenido monótono, curricular y cerrado de la materia, no perdí de vista a la pizarra en lo que duró el inciso. “Ya era hora, macho” pensaba.

Me llevó a su terreno. Me hizo preguntarme e indagar sobre un tema. En este caso estamos hablando de una salida curricular abrupta ya que el temario no abordaba para nada las operaciones militares de la ofensiva nazi a la URSS. Ni siquiera la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo llevado a una escala mucho más cercana en contenidos, creo que también funcionaría.Y es que el verdadero conocimiento perdurable es el que se construye uno mismo, y para ello hay que prender la mecha de la curiosidad desde fuera. No pretendo universalizar este comportamiento (del todo personal), pero creo que a veces conviene aludir a estas pequeñas reseñas históricas concretas en clase para enganchar al alumno a una explicación compleja.

Porque los mismos pedagogos “de carné”, que abogan por eliminar batallitas, dicen que sin llegar a lo concreto no se puede ir a lo abstracto. Ya me dirán entonces como coño lo hacemos.