TÍTERES.

Lo primero y antes de nada, si no habéis leído aún ninguna entrada del genial “Diccionario para entender a los humanos” de @Perroantuan, no se a que esperaís. Id y echad una ojeada, va.

Si habéis pinchado en el linkito, vais a dar al hall de entrada de un conjunto de peculiares definiciones que te pueden arreglar una tarde de hastío. Cada post es una mina. El perro define, por ejemplo, el debate como “aquel programa televisivo basado en la confrontación demagógica de puntos de vista irreconciliables para crear tensión dramática, aumentar la audiencia y vender espacio publicitario” o  la opinión como “un prejuicio enmascarado con razonamiento y emperifollado con retórica”. Son tan retop que se me han quedado como coletilla, custodiadas en la recámara de frases guayes prestadas como recurso de defensa ante cualquier cuñao.

La cosa es que se me vienen a la cabeza solas cuando pongo la tele a eso del mediodía y me escupe la pantalla a los ojos sin avisar a unos extraños fulanos, aparentemente sordos, que protagonizan un animado debate mañanero. Me sonaban. Son siempre los mismos, macho. Es como el puto discurso de Juancar antes de los langostinos. Van de la cuatro a la cinco a la seis e incluso me pareció verles un día en mundointeractivo. Tras tirarme todas las mañanas del máster admirando semejante espectáculo he trabajado una pequeña y humilde clasificación. En cualquier “debate” he identificado al menos 5 tipos de sujetos:

  • Tertuliano moderador. No modera ni ná, es un opinante más. Puede ser progre, con o neocon en función del grupo audiovisual que le pague la nómina. Jesús Cintora tiene el brazalete de capitán del gremio.
  • Tertuliano progre. Demagoguea hacia la izquierda. No lleva corbata ya que, como todo el mundo sabe, si no llevas hay más justicia social. Es un tipo normalmente procedente de Público, que es como la Masía de ellos o una cosa así.
  • Tertuliano oportunista/investigador también conocido como “veleta”. Demagoguea hacia la derecha,  pero a veces les atiza y demagoguea a la izquierda y viceversa en función de los periódicos que tenga que vender.
  • Tertuliano “con”. Atiza a la izquierda y a aborrece a los que llevan chándales de colorines. Cuando habla huele a viejuno. A veces hay vino en la mesa y entiendes todo.
  • Miguel Ángel Revilla. Conforma una clasificación en sí debido a la complejidad del personaje. Puede aparecer en cualquier momento, en cualquier cadena, hablando de cualquier cosa y voceando. Suele llevar anchoas de Santoña y demagoguea. Es la demagogia más pura. 99% casi azul.

Nos venden estas permormances como algo sano y limpito. Pero en torno a este inmovilismo del opinador ibérico hay algo raro. Resulta curioso que ninguno de ellos se case con ninguna cadena. Que sean itinerantes, como portadores de algo que no se debe quedar en un sitio sólo. Un mensaje que transmitir, pero no sólo a la audiencia del mediodía,no. Aparecerán también por la noche, o por la tarde si no les has visto. En  otro canal si es menester. Como los pases del cine.

Sus argumentaciones para defender esos prejuicios opinantes que poseen como anillo único ante la noticia parecen dirigidos a llegar al mayor número posible de televidentes. La línea de las ideologías que tifan en ese momento impregna (lógicamente) sus argumentos, claro. Pero quien sabe. Igual los propios partidos…tal.

Esta era una sospecha que dejó de ser tal el otro día, cuando me encontré en twitter con un “robado” TOP. Uno de estos opinadores nómadas se llama Antonio Carmona, banca socialismo y en un descuido hace unos meses confirmó una verdad a voces: Los partidos (en su caso el PSOE) van colocando estratégicamente sus peones por las televisiones, especialmente en aquellas con más audiencia, para que su mensaje llegue al mayor número de ciudadanos. Les utilizan como “avatares” para defender sus tesis. Surrealista el relato de Carmona, explicando que durante el debate de los ERE el propio Griñán le utilizaba mediante el whatsapp como un títere moviendo hilos para que suministrara al público sus mensajes adecuadamente. Lo mejor es que Griñán dijo a posteriori en twitter que no tenía ni su teléfono, inagurando el turno de risorio general. Véanlo. Desde Wanderlei Luxemburgo con el walki en el banquillo del Madrí no se vio cosa igual.

Mención aparte supone Marhuendita, otro tertustar. Marhuendita es un híbrido entre gafapasta festivalero y monaguillo. Al margen de esta compleja mezcla es un ex? pepero que dirige un periódico?: La Razón. Su integrismo defensivo ante cualquier decisión del gobierno, es tal que a veces roza el porno duro. Pero claro, la recompensa es jugosa. Para muestra, esta comparativa de pasta a prensa de una campaña del Ministerio de Sanidad en 2012.

Reparto-prensa-campana-salida

Estas cosas ligeramente sectarias invaden el espectro televisivo. Sale barato, ocupa parrilla y tiene su público. Debaten, debaten como si no hubiera mañana, enmascarando la verdadera apariencia de mítin fuera de periodo. “Periodistas” afiliados convirtiendo la tele en hemiciclo.

Se levanta la sesión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s